DIRECCIÓN Y EXPERIENCIA

LGI Global Consulting nace de una forma de entender el asesoramiento empresarial: las decisiones fiscales no pueden analizarse de manera aislada de la empresa, de su estructura societaria, de su patrimonio y de los objetivos de quien la dirige.

Al frente de LGI Global Consulting se encuentra Azucena Bueno, con una trayectoria profesional desarrollada en el ámbito de la dirección financiera, la fiscalidad, el derecho societario y la consultoría empresarial.

Su experiencia le ha permitido acompañar a empresarios en distintas etapas de la vida de sus compañías: crecimiento, reorganización, creación de nuevas sociedades, acumulación y protección de patrimonio, incorporación de socios, inversión y continuidad empresarial.

UNA VISIÓN MULTIDISCIPLINAR

Formada en Derecho, Ciencias Empresariales, Ciencias Jurídicas de las Administraciones Públicas y Criminología, ha desarrollado además actividad docente y de tutorización en programas de especialización vinculados al Derecho Mercantil.

Esta combinación de formación jurídica, empresarial y financiera determina también la forma de trabajar de LGI:

«Entender primero la empresa para diseñar después la estructura.»

Porque una operación societaria no debería plantearse únicamente desde su impacto fiscal.

Hay que comprender qué quiere conseguir el empresario, qué riesgos existen, dónde está su patrimonio, cómo quiere reinvertir, qué ocurrirá con sus sociedades en los próximos años y, en muchos casos, qué quiere que ocurra con todo lo construido cuando llegue la siguiente generación.

EL CRITERIO DETRÁS DE LGI GC

Desde la Dirección de LGI Global Consulting, Azucena participa directamente en el análisis y diseño de las operaciones estratégicas, especialmente en:

  • Estrategia fiscal y societaria
  • Estructuras holding y patrimonio empresarial
  • Reorganizaciones societarias
  • Empresa familiar y sucesión
  • Operaciones empresariales complejas

UNA FORMA DE ENTENDER EL ASESORAMIENTO

“No creo en aplicar estructuras prediseñadas. Dos empresarios pueden tener cifras similares y necesitar soluciones completamente diferentes. Antes de hablar de una holding, una patrimonial o una reorganización, necesito entender qué ha construido ese empresario, dónde quiere llegar y qué quiere proteger. A partir de ahí empieza nuestro trabajo.”